2021-11-16 22:52:44

IBM presenta un procesador cuántico cuya potencia ya no puede ser simulada por ordenadores convencionales (2/2)

Así es el Eagle, el nuevo procesador cuántico de IBM.

Física teórica convertida en tecnología

Como su nombre indica, la computación cuántica aprovecha la naturaleza cuántica fundamental de la materia a niveles subatómicos para ofrecer la posibilidad de una potencia de cálculo enormemente mayor. Los ordenadores convencionales trabajan con un sistema binario: el de los dígitos 0 y 1 (de ahí el término digital). Esos 0 y 1, los bits, se traducen en el mundo físico en pequeñas corrientes eléctricas que se producen en los transistores. En un chip moderno de última generación hay miles de millones de transistores, capaces de realizar complejas operaciones en segundos. Pero, por más que avance la miniaturización, llegará un momento en el que no se puedan meter más transistores en un solo chip.

La computación cuántica derriba esas barreras físicas con una propuesta que desafía al entendimiento: en vez de usar transistores que puedan generar estados 0 o 1, utiliza los llamados bits cuánticos, o qubits, que pueden estar en 0 o 1 y también en una superposición de ambos estados. Esa superposición de estados, así como otras propiedades como el entrelazamiento cuántico, es lo que posibilita una capacidad de computación exponencialmente mayor (el número de operaciones crece de forma exponencial, dos elevado a n). Con dos qubits se pueden hacer cuatro operaciones; con 10, 1.024, y así sucesivamente.

El desarrollo de la infraestructura necesaria para alojar y explotar los qubits es complejísimo. Emplean microondas, trampas de iones o anillos superconductores. Los ingenieros han tenido que afrontar problemas como la refrigeración del procesador (los qubits necesitan operar en temperaturas cercanas al cero absoluto, -273 grados) o el aislamiento total de su entorno, en tanto que cualquier interacción (como el ruido) puede desestabilizarlos.

Es difícil saber hasta dónde llegarán estos nuevos ordenadores si se siguen perfeccionando. Por lo pronto, se espera de ellos que impulsen significativamente la investigación de nuevos materiales, el desarrollo de medicamentos, la exploración del universo o que resuelvan problemas relacionados con el aprendizaje automático (machine learning), la técnica de inteligencia artificial más prometedora del momento.

La criptografía que se usa hoy en día quedaría al descubierto cuando la computación cuántica alcance cierto estado de madurez. “Si creas una tecnología revolucionaria también tienes la responsabilidad de mitigar los riesgos que trae consigo”, opina Nazario. “En este caso se han desarrollado otros mecanismos criptográficos que la computación cuántica no puede romper. Las instituciones que quieran mantener a salvo sus datos durante décadas deberían apostar ya por esos métodos”.

#ciencia #computacion #cuantica



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@jorgeef934240 - 2021-11-17 11:22:34

Excelente

@jorgeef934240 - 2021-11-17 11:22:39

Excelente


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